Con apoyo del grueso de la oposición, se aprobó el Presupuesto 2018

Con apoyo del grueso de la oposición, se aprobó el Presupuesto 2018

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El proyecto recibió 165 votos a favor, 65 en contra y una abstención. Se estima un crecimiento del 3,5% del PBI y una inflación promedio del 15,7%.
Con 165 votos a favor, 65 en contra y sólo una abstención, el Presupuesto 2018 fue aprobado en la Cámara de Diputados y se encamina a ser convertido en ley en tiempo récord. El frente Cambiemos contó con respaldo del interbloque Argentina Federal, que responde a gobernadores, y del Frente Renovador, para avalar el proyecto en general.

La única abstención registrada fue la de la sanjuanina Sandra Castro (Frente para la Victoria-PJ), que había adoptado la misma actitud en la votación de la reforma tributaria, mientras que en la previsional se había pronunciado en contra. El resto de su bloque votó este viernes en contra del Presupuesto.

El texto aprobado, que quedó ligado a los acuerdos fiscales alcanzados con los gobernadores, proyecta un crecimiento del 3,5% del PBI -un ritmo mayor al 3% calculado para este año-; una inflación promedio del 15,7% -en forma compatible con la meta del 10%+-2% del Banco Central-; y un dólar a 19,3 pesos.

El oficialismo se apresta a dictaminar el proyecto en el Senado el martes próximo, para llevarlo al recinto el miércoles y cerrar así un mes de actividad parlamentaria febril en el marco del período extraordinario, donde Cambiemos quedó cerca de cumplir con todas las reformas que envió el presidente Mauricio Macri, a excepción de la laboral.

El debate por la “ley de leyes” inició cerca de las 14, tras tres horas de sucesivas cuestiones de privilegio. El encargado de la apertura fue el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Luciano Laspina (Pro), quien sostuvo que el Gobierno tiene tres metas: “reducir el déficit fiscal”, “resolver las enormes deudas que tenemos en materia de infraestructura” y “el enorme déficit en materia social, que hemos heredado”.

Laspina destacó que el Presupuesto sometido a votación “hace enormes ahorros en materia de funcionamiento del Estado” y resaltó que “eso se llama austeridad”, ya que “este es un gobierno que cuida la plata de los ciudadanos”.

Por otra parte, remarcó que el Gobierno apuesta fuertemente al régimen de Participación Público Privada (PPP), que en el proyecto de ley “incluye 61 proyectos” de obras “por 30 mil millones de dólares de inversión”.

Además, sostuvo que el año pasado, el desvío con respecto a lo presupuestado fue de “apenas 2,8%”, y precisó que las reasignaciones de partidas fueron del orden del 0,3%, sobre un máximo permitido de 7,5%, según la ley que limitó los denominados “superpoderes” del jefe de Gabinete.

En la otra vereda, Axel Kicillof (Frente para la Victoria-PJ) advirtió que el proyecto “no incluye las reformas pésimas” que el Gobierno “guardó en el cajón” para después de las elecciones, cuando “se sacó la careta”.

El exministro de Economía consideró que el Gobierno debería “rehacer” el proyecto porque de lo contrario “nace muerto” y “no lo pueden cumplir”, aunque de todos modos aseveró que “es un Presupuesto de más ajuste, de más endeudamiento y de menos obra pública”, donde las proyecciones sobre la economía “dan gracia, son falsas”.

A su turno, la jefa del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño, lamentó que “se sigue castigando a las provincias con el látigo y la chequera”, y subrayó que con la firma del Consenso Fiscal “quedó demostrado que se hace de manera impúdica”.

A su vez, se refirió a cómo se incumplieron las estimaciones que la administración de Cambiemos había hecho para este año. “El año pasado dijeron que la inflación iba a rondar del 12% al 17%, y probablemente cierre entre el 23% y el 27%”, puntualizó, y en el mismo sentido dijo que “el crecimiento lo estimaron en 3,5% y va a ser mucho menor, tal vez en 3%”.

Por eso, concluyó que “cuando un Presupuesto subestima la inflación y sobreestima el crecimiento, hay gato encerrado. Es un ajuste encubierto”.

En nombre del bloque Justicialista, Diego Bossio pidió “dar un debate serio en materia de política monetaria”, dado que “con este tipo de cambio y estas tasas de interés, lo único que se favorece es la usura y la especulación”.

“Si la política monetaria favorece la usura y la especulación, Argentina nunca va a tener un espíritu productivo, industrial y federal”, enfatizó el legislador.

Martín Lousteau, de Evolución Radical, explicó que “necesitamos una mirada integral, no mirar solamente el déficit”, ya que “este presupuesto parece armado para poder conseguir y cumplir la pauta de déficit, pero esa es solamente la cáscara: la pregunta es en qué gastamos y no deberíamos gastar, y también en qué no gastamos y deberíamos gastar”.

“Si empezamos a reordenar nuestras prioridades, vamos a tener un Estado potente, que brinde bienes y servicios, y además que crezca contundentemente”, puntualizó.

Al cierre del debate, el jefe del interbloque Argentina Federal, Pablo Kosiner, advirtió sobre la “sub-ejecución de presupuestos anteriores” y “la caída de la inversión real directa”, esto es, “la cantidad de dinero que invierte el Estado nacional en la ejecución de obras en los territorios provinciales”.

El salteño, que además encabeza el bloque Justicialista, detalló que de 2015 a 2016 la inversión real directa cayó un 25%; luego, con respecto a 2017, un 10%; y por último, en el Presupuesto 2018, “todavía el indicie sigue siendo negativo, porque hay una caída del 2%”.

Por su parte, Agustín Rossi, quien conduce el Frente para la Victoria-PJ, ratificó el voto en contra de su bloque al Presupuesto porque “no representa la realidad de cómo está variando la economía argentina” y “adolece de parámetros serios, dado que fue elaborado previamente a la reforma previsional y tributaria”.

Además, observó el santafesino, el proyecto “es una fotografía de una política económica que está dañando al conjunto de los argentinos, que nos lleva a un callejón sin salida”, porque el Gobierno “tiene nudos que no sabe cómo desatar: la inflación, las tarifas, las Lebac, el tipo de cambio”.

Último en el uso de la palabra, Mario Negri le imprimió al debate una cuota de ironía: “Durante el gobierno kirchnerista, los presupuestos se hacían en la línea A de subte, mientras iban llegando al Congreso”, dijo el presidente del interbloque Cambiemos.

“Un aporte que podemos hacer a nuestro país es hacer que el Presupuesto, que es el instrumento de política fiscal, sea aproximado, previsible y estable. En ese camino estamos. Estábamos acostumbrado a los dibujos”, finalizó el cordobés.

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